Inframundo
Nos vamos a lo oscuro en este nuevo fascículo. Vamos a descender hasta el inframundo, la morada de los muertos. Tema harto interesante y que será un poco más extenso que los otros fascículos.

Hades, el señor del Inframundo
Anteriormente, vimos que cuando los Olímpicos ganaron la guerra fue Hades el que se llevó el Inframundo en el reparto, algo que tampoco le hizo mucha gracia. Esto viene a decir que este es su reino… Algo es algo. Así que empezaremos hablando de él y ya luego nos centramos en su reino.
Hades es hijo de Cronos y Rea y el hermano mayor de Zeus, lo que demuestra que el hijo menor suele ser el mimado (doy fe).
Si lo trasladamos al mercado laboral actual, Hades sería el carcelero de los muertos y el encargado de que estos no abandonen su reino, aunque esto no supone que sea un dios malvado. Simplemente le tocó.
Su nombre viene de Aïdes que viene a significar ‘el que no es visible’. Esto se puede deber al casco que le dieron los Cíclopes, durante la guerra de los titanes, que lo volvía invisible. El mejor superpoder para un pervertido.
Otra manera que tenían los griegos de referirse a él, ya que no les gustaba llamarlo por su nombre, era como Plouton, cuya traducción sería ‘el rico’ o ‘el que conoce las riquezas’. El motivo de esto es que los griegos tenían la concepción de que las riquezas provenían de las profundidades en forma de minerales y cosechas.
Polyxeinos, traducido como ‘El hospitalario’ era otra de las formas que utilizaban para referirse a él. Esta es mi favorita, le veo un toque de humor que me gusta.
El pobre Hades no recibió mucho culto en Grecia, ya que era un mal presagio y no les gustaba hablar mucho de la muerte, afición que llega hasta nuestros días. Además, vivió apartado de los demás dioses.
La esposa de Hades era Perséfone, hija de Deméter y el casquivano Zeus. Vamos, que Hades se casó con su sobrina y después de secuestrarla. La pobre chica estaba recogiendo flores y Hades salió de la tierra y se la llevó. Zeus y Deméter intentaron recuperarla, pero ya era tarde y solo pudieron llegar al acuerdo de que Perséfone pasara seis meses en el inframundo y otros seis en la tierra con su madre.
El Inframundo, la tierra de los muertos
Se creía que este lugar estaba situado debajo de la Tierra, aunque había algunos que creían que estaba situado también donde el sol descendía.
El inframundo es para los muertos lo que Andorra para los ricos, su sitio de residencia, y se representa normalmente con elementos del paisaje corrientes como colinas, bosques y demás, pero algo más tenebroso y con un filtro gris.
La entrada a este lugar da lugar a mucha controversia, ya que no queda claro dónde estaba situada y hay muchas opciones. Por agua, por grietas en la tierra, por cuevas… Who knows, es de suponer que había varias entradas.
El inframundo está formado por varias zonas por las que se repartían las almas de los muertos en función de cómo hubieran sido en vida.
Aquellos medias tintas que no habían llevado una vida ni buena ni mala eran enviados a las praderas Asfódelos.
La gente mala era enviada al Tártaro, que es el lugar de castigo donde se supone que se encontraban las Erinias, que se describían como mujeres feas, con serpientes en vez de pelo, cara de perro y alas de murciélago (yummy). Estas también castigaban a los terrestres si era necesario. En el Tártaro es donde Zeus amenazaba con enviar a los dioses Olímpicos que no seguían sus mandatos.
Los buenos eran mandados a los Campos Elíseos, sitio para los bondadosos y dedicado al ocio y que siempre estaba bajo la luz del sol. También se dice que los espíritus que allí habitaban se podían esconder dentro de un haba con la esperanza de que esta fuera degustada por alguna muchacha que más tarde le daría a luz como su hijo. Un poco turbio, pero ya poco nos puede sorprender.
Organización del Inframundo
Cuando a las almas les llegaba la hora de ir al inframundo, hasta la puerta del Hades, el encargado de guiarlas era Hermes, el mensajero de los dioses. En esa puerta se encontraba el famoso perro de tres cabezas, Cerbero, encargado también de custodiar la puerta.
Una vez llegadas al Inframundo, las almas tenían que ser presentadas ante los jueces de los muertos, y eran llevadas hasta ellos por Caronte. Este barquero es representado como un hombre viejo, vulgar y algo sucio. Los difuntos eran enterrados con una moneda debajo de la lengua, el óbolo, para poder pagar el viaje en la barca de Caronte.
Los muertos, una vez llegados al Inframundo, eran juzgados por los jueces de los muertos, que eran Minos, Radamantis y Éaco. Estos debían enviarlos a su lugar correspondiente, dependiendo de su comportamiento en vida.

Y aquí lo dejo por ahora, que me vine arriba y me quedé muy largo. Hay varios mitos de héroes que acudieron al reino de Hades sin haber muerto, pero los trataremos en la parte dos del Inframundo.