Heracles
En el fascículo 7 rompemos un poco con la línea cronológica y vamos a empezar a hablar de algunos de los héroes básicos de la mitología griega. Y como no podría ser de otra manera, empezaremos por Heracles, que es Hércules pero dicho con más clase.

Empiezo recalcando mi admiración por Ryan Gosling y su papel en “El Joven Hércules”, probablemente lo mejor que ha hecho nunca.

El nacimiento de Heracles
Ya sabemos que es típico de la mitología griega las familias desestructuradas y que Zeus es el Weinstein de esta historia.
Recordemos que Zeus estaba casado con su hermana Hera, pero esto no era bastante y le encantaba ir dejando hijos por ahí. Heracles es uno de ellos y esto no lo verás en la película de Disney, pese a que cuelen cosas como esta:
Zeus se sentía muy atraído por la belleza de Alcmena, una mujer mortal que estaba casada con Anfitrión (luego entenderéis lo del nombre). Mientras Anfitrión estaba en la guerra de Tebas, vengando la muerte de sus hermanos, Zeus apareció ante Alcmena con la apariencia de su marido para contarle su “victoria” en la guerra y acostarse con ella. Y como ser un pervertido y tener los poderes de un dios facilita mucho las cosas, Zeus alargó la noche tres veces más de lo normal, para que el encuentro fuera más largo. Una noche de sexo de setenta y dos horas, lo que pone en cuestión las capacidades mentales de Alcmena, que no se enteró, y la resistencia de ambos a la fricción. Un día después de que terminaran su maratón sexual, el verdadero Anfitrión llegó a casa y lo flipó un poco con la frialdad de su mujer al recibirlo y al escuchar sus historias sobre la guerra de la que venía. Y más lo flipó cuando esta le contó que ya lo había recibido el día anterior. Ante esto, Anfitrión, y después de decidir no marcar a su mujer, acudió al vidente Tiresias, que le contó la jugada de Zeus. Pero esto no cambió nada, ya que Anfitrión quería su recompensa por su éxito y se acostó con su mujer de todas formas. Al final a Anfitrión no le pareció mal lo que hizo Zeus y llegó a sentirse honrado de que el dios hubiera elegido a su mujer. ¿Entiendes ahora lo del nombre? El resultado de esto es que Alcmena quedó embarazada de gemelos: Heracles, un tío fuerte y poderoso, hijo de Zeus e Ificles, no tan vistoso como el otro y que era hijo de Anfitrión. ¿Quién necesita culebrones turcos? Te preguntarás cómo le afectó todo esto a Hera, la verdadera mujer de Zeus. Pues no le hizo puta gracia y le cogió asco a Heracles por los celos que tenía a su madre, por eso lo persiguió toda su vida para ver si se lo cargaba. Empezó metiendo mano para que no recibiera muchos privilegios de su padre y retrasando su parto con la ayuda de Ilitía, la diosa del parto. Esto le quitó los privilegios que debía recibir como rey por ser el primer hijo.
Infancia de Heracles
Un hijo de Zeus solo puede tener una infancia movidita, o no habría historia que contar.
Cuando los dos hermanos, Heracles e Ificles, no habían ni cumplido un año de edad, Hera que era tremenda cabrona, les envió dos serpientes bien grandes para que los matara. Pero como Heracles tenía sangre de dios y es un héroe, cogió con una mano a cada una y las asfixió, fácil. Para despejar las dudas de quién es su papá.
Hay otra versión que dice que las serpientes no fueron enviadas por Hera. Fueron enviadas por Anfitrión para diferenciar a su hijo del de sangre divina.
Otra leyenda, y no menos turbia, es que Hera fue engañada para amamantar a Heracles. La leyenda dice que mientras esta dormía, Hermes llevó al bebé al Olimpo y se lo colocó en el pecho. Cuando esta despierta y ve a un niño agarrado a su teta, se lo quita de encima con tanta violencia que parte de su leche materna cae al suelo y crea la Vía Láctea. Es increíble lo que pasa en la mitología griega con los fluidos que se les derraman a los dioses.
Sea como sea, Heracles logró sobrevivir y su educación le fue encargada a los mejores expertos para convertirlo en un héroe.
El Heracles adulto
El muchacho creció siendo un poco violento la verdad, así que su padre adoptivo, para evitar problemas y que se dedicara a matar, lo mandó al campo.

Pero estamos hablando de un héroe de sangre divina, así que continuó con sus heroicidades. Una de ellas le valió que el rey Creonte le diera la mano de su hija para que se casara con ella, cosa que Heracles hizo y tuvieron varios hijos.
Pero como dijimos antes, Hera seguía empeñada en joderle la vida al héroe. La esposa de Zeus le provocó un ataque de locura que le llevó a matar con sus propias manos a su mujer, sus hijos y algunos de sus sobrinos, poca broma. Al recobrar la conciencia y ver lo que había hecho, Heracles optó por alejarse de la sociedad. Algo es algo.
Tiempo después de que se aislara su hermano lo encontró, se ve que no estaba muy cabreado porque hubiera matado a sus hijos. Ificles logró convencerlo para que fuera a ver al Oráculo de Delfos, que fue la que le impuso los doce trabajos que debía llevar a cabo como castigo por lo que había hecho.
Esos doce trabajos, que son de locos, por cierto, los veremos en el siguiente fascículo.